Conducir a gas

Más económico

Conducir un vehículo a GLP es, principalmente, más económico que conducir el mismo vehículo en gasolina o diésel. Si conduces más de 10.000 km al año, entonces interesa hacer números. La ventaja real se consigue gracias a un precio considerablemente más bajo del combustible. La inversión en la instalación se compensa o recupera en una media de dos años; recordemos que existen diferentes ayudas de diferentes organismos, tanto públicos, cómo privados. Realmente nos alegramos cada vez que vamos a repostar desde el primer día.

Origen

Hoy en día se desprenden grandes cantidades de gas de petróleo tanto en la extracción del petróleo cómo del gas natural, así mismo en el proceso del refino del petróleo crudo. Si dicho gas no se captura, se procede a quemarlo, con el consiguiente derroche de energía y contaminación ambiental. Al comprimir éstos gases de petróleo, el gas se vuelve líquido y se forma el GLP (Gas Licuado del Petróleo). El GLP es un combustible muchísimo más limpio que la gasolina y por supuesto que el diésel. En origen, es un gas inodoro al cual se le añade una sustancia para poder olerlo en caso de fuga.

Viejos prejuicios | Nuevos tiempos

Los viejos problemas existentes en instalaciones han dejado de existir usando un sistema Prins. La innovación en nuestros sistemas de GLP contribuye a un gran rendimiento; y económicamente, se aprecia la diferencia respecto a la conducción con gasolina desde el primer momento. La toma de llenado del depósito de GLP puede ser instalada en diferentes lugares, siendo los más comunes, o bien exteriormente o bien detrás de la tapa de la toma de llenado de gasolina. Los requisitos de seguridad también se han incrementado considerablemente. Los conductores que utilizan actualmente GLP han cogido la delantera al resto de conductores que siguen usando los combustibles convencionales.